Actualmente se sabe que la groma era el instrumento topográfico más utilizado por los romanos.
La groma se utilizaba para observar y establecer líneas directas y ángulos rectos. El topógrafo observaba la diagonal a través de un par de cuerdas para proyectar rectas o trazar líneas perpendiculares a la línea definida por el par de plomadas, trabajando sólo en el plano horizontal sin considerar las diferencias de cotas.
Este sencillo instrumento servía para establecer alineaciones de caminos, creando calles para ciudades, campos militares, y sobre todo, para parcelar determinadas extensiones de terreno, lo cual dio paso a la topografía.
Estas localizaciones fueron la base para la construcción de las obras de ingeniería de la época romana y hoy la topografía sigue siendo la herramienta fundamental para la localización y construcción de las obras de ingeniería más grandes y sorprendentes que el hombre ha podido imaginar.
Por esta razón, nuestra organización tiene como norte el desarrollo continúo de la Ingeniería Civil de la mano con la Topografía".
Otoniel Suarez Molina. |